7 Trucos para hacer ejercicios y vencer la pereza

Publicado por Roe en

Una vez leí en un libro que el secreto para conseguir lo que quieres en la vida, consiste en estar dispuesto a hacer lo que sea necesario para lograrlo. Y esto para mí significa intentarlo las veces que se requiera. Buscar siempre una posible salida, una solución. Pero jamás rendirme por muy difícil o dura que sea una situación.

¿Qué sucede cada vez que planeas ejercitarte? ¿Te has dado cuenta cuál es tu diálogo interno al momento en que tienes esa idea de hacer ejercicios rondando por tu cabeza?

¿Cómo comienza esa conversación y cómo termina?

¿Te anima o te desmotiva?

¿Qué es lo que te detiene a hacer lo que quieres?

Porque somos campeones para ponernos excusas del tipo «No hago ejercicios porque sino mañana me estará doliendo hasta el pelo», o «Yo no ejercito porque no me agrada esa sensación de fatiga y cansancio».

«Yo quiero hacer ejercicios pero no tengo tiempo», «no tengo espacio en casa», «no tengo ropa». «Mucho menos tengo dinero para el gym».

Y puedo seguir y seguir……

¿Alguna te suena?

Me he dado cuenta que la mayoría de las veces no somos conscientes de que nosotros mismos nos saboteamos y truncamos nuestros sueños.

Ya en la mente nos creamos posibles situaciones del porqué no hacemos ejercicios, sin siquiera darnos la oportunidad de encontrar una solución para un posible gran sí.

Nos cerramos a todas las ideas que podamos tener, y a las posibilidades que nos pueda presentar la vida para lograr esa meta, simplemente porque nos aferramos a una excusa. A algo que no existe más allá que en nuestra cabeza.

No estás dejando al poder divino expresarse a través de ti porque lo estás frenando con todos tus peros y es ques.

En la zona de confort es más fácil y menos dolorosa dejarnos llevar por una excusa, en vez de asumir la responsabilidad de tu propia vida y esforzarte por hacer un cambio.

Preferimos hacer de la vista gorda, sin darnos cuenta que aquello a largo plazo nos traerá consecuencias.

Prácticamente te estás rindiendo ante la dificultad en vez de enfrentarla.

Sin embargo, cuando queremos ir mar allá, y buscamos la manera de llegar a esa meta, cuando de verdad estás dispuesta a trabajar por ese objetivo, tu mente se abre ante cualquiera de las posibilidades que puedas encontrarte en el camino para volverlo real.

Se siente como si todo el universo estuviese a tu favor.

Por ejemplo, lo que pasa conmigo ahora ésta es mi tercera vez volviendo a retomar mis hábitos saludables. Ejercicio, alimentación, lectura, meditación.

Todo lo que le estaba haciendo bien a mi vida, había sido puesto en pausa por unos meses, a tal punto en que yo ya no me sentía yo.

Hacer ejercicios es algo que me ha estado costando, y alimentarme de manera saludable también se ha vuelto un reto para mí.

La falta de actividad y buenos hábitos me ha pesado últimamente y ya no quería seguir sintiéndome así.

Entonces tomas una decisión. Optas por hablarte con total honestidad porque de lo contrario, seguirías inmersa en ese bucle de sedentarismo, victimismo y pereza que solo te lleva a cavar un pozo más profundo.

En vez de lamentarme por todo lo ocurrido en esta temporada de mi vida, decidí darle un giro al dolor y aprender de él. De transformarlo para crear cosas grandiosas, de permitirme ser.

Si bien es cierto que empezar a hacer ejercicios cuando nunca has movido un solo pelo puede ser un verdadero desafío, retomar luego de más de 3, 6 o 12 meses de inactividad también lo es.

Algo que no se trabaja y no se ejercita, no tiene la manera de crecer o mantenerse.

Por lo que me centré en buscar la forma en que funcione para mi, y es lo que hoy te vengo a compartir aquí.

Quiero que sepas que hacer ejercicios es una forma de celebrar lo que tu cuerpo es capaz de hacer. Es una manera de volverte mucho más fuerte de lo que eres ahora, y si dejas que excusas absurdas te detengan de descubrir toda esa fortaleza que llevas dentro, jamás podrás explotar todo tu potencial para mejorar tu vida.

Así que, en vez de centrarnos en las excusas, pongamos la energía en buscar las soluciones que necesitamos para salir triunfantes y hacer del ejercicio físico parte de nuestros hábitos diarios para llevar una existencia más sana, y de la cual nos sintamos orgullosas.

Aquí te comparto unos pequeños trucos que puedes usar a la hora de enfrentarte a tu primer día de entrenamiento, seas principiante, o estés retomando luego de mucho tiempo.

7 Ideas para hacer ejercicios y no dejarse vencer por la pereza

Recuerda tomarlo con calma y hacer las adaptaciones que creas necesarias para lograr tu meta.

7 Tips para hacer ejercicios sin que sea un suplicio

1) Empieza ejercitando con la zona que te tome menos esfuerzo

Uno de los truquitos que podemos usar para empezar a hacer ejercicios aún cuando te cueste, es ejercitar con la zona del cuerpo que te demande menos esfuerzo. Es decir, grupos musculares pequeños.

Esta es una buena forma de iniciar si lo que te preocupa es esa sensación de fatiga y cansancio extremo del primer día de ejercicios.

Por ejemplo, una zona que a mí me gusta y se me hace más sencilla de trabajar es el tren superior. Todo lo que involucre brazos, abdomen y espalda. Pero asimismo, puede que para ti sea más sencillo trabajar las piernas y glúteos. Todo depende del individuo, cada persona es un mundo distinto.

Escoge lo que para ti sea más sencillo de trabajar en tu primer día.

2) Elige algo que disfrutes hacer

No te limites a solo realizar circuitos de entrenamiento (son excelentes por cierto) Pero me refiero a que no es necesario que sigas modas o que hagas las cosas tal cual las hace tu vecino, o tu mejor amiga.

Encuentra tu propia manera de hacer las cosas en la vida, y esto incluye el ejercicio físico.

Busca una actividad deportiva que te ayude a mantener tu cuerpo activo. Puede ser bailando, jugando al tenis, saliendo a correr, yendo a nadar, recordando tu andada en patines, subiendo un cerro. Lo que tu desees y te divierta hacer. Escoge tu propio movimiento, encuentra tu propia manera de ejercitarte.

Recuerda que ésto es algo que haces por ti y para ti así que, procura que te encante si quieres hacerlo tu estilo de vida.

3) Tómate tu tiempo

El mínimo de tiempo de ejercicio semanal de un adulto debería ser de 150 minutos de actividad aeróbica, o bien 75 minutos de actividad anaeróbica según la OMS.

Eso sería entre 3 y 4 días a la semana dependiendo de la distribución del tiempo de trabajo.

¿Qué quiero decir con esto? Que aproveches esos datos.

Si ese es el mínimo, entonces empieza con el mínimo, o con 2 días a la semana. Prueba que se siente y mientras avanzas aumentas los días.

Generalmente uno empieza creyendo que a mayor volumen de entrenamiento, o ejercitando todos los días sin descanso alguno, mejores serán los resultados.

Creo que alguien que recién inicia con éste tema de hacer ejercicios y al que le cuesta mucho, podría con una actividad física de 4 días a la semana de no más de 45 minutos. Eso estaría muy bien para empezar.

Personalmente no veo necesario someterlo a fatiga extrema agregando más días y tiempo de trabajo, sin antes dejar que el cuerpo se recupere y se acostumbre a éste nuevo hábito. Porque no es una competencia.

Tienes que darte la oportunidad de adaptarte. Y mientras vayas desarrollando y mejorando tu rendimiento, se harán los ajustes necesarios en tu tipo de entrenamiento con el fin de ayudarte con tus objetivos. #Unpasoalavez

No creo justo para ti ni para tu cuerpo que por desconocimiento te sometas a entrenamientos que te sobrecargan, ejercitando 6 o 7 días por semana, varias veces al día como si fueras un deportista de elite con una meta, o una carrera de por medio.

Asi que, tómate tu tiempo, relájate, y arma un plan de entrenamiento en donde tengas periodos de descanso apropiados, 2 o 3 días a la semana, y procurando no pasarte con el tiempo de entrenamiento. De 20 a 40 minutos está bien para empezar a cogerle cariño a éste mundillo sin quedar exhausta.

4) Trabaja con ejercicios multiarticulares

Estos son ejercicios que trabajan el cuerpo de manera integral. Es decir, aquí son reclutadas la mayor cantidad de fibras musculares para la ejecución de un solo ejercicio como por ejemplo: Las sentadillas, los burpees, los mountain climbers, o dominadas.

Es decir, trabajan todo en conjunto.

Creo conveniente este tipo de ejercicios especialmente si tienes poco tiempo para entrenar, ya que harán que trabajes todo tu cuerpo en un periodo corto de tiempo. Además de que mantienes un desarrollo equilibrado de tu rendimiento, fortaleciendo también tu centro de balance y coordinación.

Con éste tipo de ejercicios lograrás trabajar un número muscular más grande vs que trabajes con ejercicios que te estimulan los músculos de forma aislada.

Esta es solo una forma de empezar. El objetivo de hacer ejercicios es que no te cases con una sola idea de actividad, sino que explores todas las opciones y te quedes con la que más te guste. Y por algo debes empezar my dear…

5) Empieza con volumen y frecuencia baja

Por ejemplo: Si tienes una rutina que dice 7 ejercicios, 6 series, 20-30 repeticiones por ejercicio y con el mínimo tiempo de descanso, es obvio que vas a querer salir corriendo😆

Pero si quieres quedarte y dar pelea, hay que hacerlo de forma inteligente.

Lo que puedes hacer es reducir el volumen de trabajo, la frecuencia, e incluso aumentar el tiempo de descanso. Por ejemplo: Puede quedar una rutina de 5 ejercicios X3 series con repeticiones de entre 8-15 con descanso de 1 minuto entre series, o incluso entre ejercicios.

Ahí todo dependerá de como adaptes la rutina a tu nivel físico, de tal manera que ésta sea estimulante en vez de que sea excesiva y agotadora.

Como podrás ver, ejercitarte tiene sus variables. No a todos les va a funcionar el mismo mecanismo.

Toma tiempo adaptarse a nuevas costumbres, a nuevos hábitos de vida. Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es mantenerlo a nuestro paso e ir descubriendo mediante la práctica qué es lo que nos funciona mejor.

6) Aprovecha los minutos de calentamiento para agarrar confianza

¡Jamás de los jamases te saltes el calentamiento!

El momento de calentamiento es un aliado a la hora de hacer ejercicios, porque es el que termina de encender la chispa cuando estás desganada y solo quieres estar echada en el sofá.

Cuando calientas estimulas a tu cuerpo a aumentar la circulación sanguínea. Por ende, tu cuerpo pasa de estar frío a entrar en calor. El aporte de oxígeno incrementa, y el ritmo cardiaco se acelera. Es decir, empieza a adaptarse a lo que se viene.

Sin dejar de lado que mejoras de manera progresiva la coordinación neuro-muscular, y todo esto en conjunto te prepara para un punto de máximo esfuerzo que vendría a ser tu rutina de entrenamiento.

Por lo tanto, te aconsejo que te regales entre 5 y 8 minutos para entrar en calor así tengas mucha pereza, y verás como esa subida de temperatura te activará para cumplir con tu entrenamiento del día.

7) Pon música que te anime a hacer ejercicios y te haga sentir motivada

Que flojera hacer ejercicios sin música!!!

Una forma muy efectiva de hacer que levantes tu trasero del mueble para ponerte a entrenar es a través de la música.

Escuchar música mientras haces ejercicios te ayuda a concentrarte mejor en lo que haces porque te involucra en ese ambiente de guerrera luchadora que va por lo que quiere, a lo Rocky.

Además, la música es un excelente distractor del dolor y del cansancio, lo que va a ayudar a que mejores tu rendimiento y aumentes tu resistencia. Se siente como si te fueras a comer el mundo.

Asi que my friend, cuando te entren ganas de sabotearte y faltar a tu entrenamiento, pon la música a todo volumen y mira como tu estado de ánimo aumenta exponencialmente. Con el pasar de los minutos el esfuerzo percibido de los ejercicios se reduce, y ya no habrán más excusas que te detengan..

Hacer ejercicios y vencer la pereza

Ahora la pregunta es, ¿Estás dispuesta a hacer todo lo necesario para cumplir con tu meta?


Espero de todo corazón que ésta lectura te sea de utilidad y te inspire a sacar lo mejor de ti💓

Si tienes alguna duda, o quieras preguntarme algo que te inquiete, puedes escribirme un mensaje directo a mi email. O también puedes encontrarme en mi cuenta de Instagram donde comparto rutinas de ejercicios, y tips para llevar una vida sana y que te haga feliz.


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