Compararse con los demás ¿Cómo dejar de hacerlo?

Publicado por Roe en

CÓMO DEJAR DE COMPARARSE CON LOS DEMÁS PARA NO PERDER TU NORTE

Mirar a otros y pensar ¿por qué su vida es mejor que la mía?, ¿ por qué ella/él sí pueden y yo no?

Son afortunados, la vida les sonríe, tuvieron ayuda, piensas….

Y mientras más ojeas su «perfecta vida» de redes sociales, más rápido vas perdiendo la confianza y seguridad que hasta hace poco traías encima…

Tenía en mi mente una idea genial para darle un estilo diferente a mi perfil de instagram (ahora me encuentro en el proceso de renovación de mi marca y lo que quiero que ésta represente); por lo que planeé lo que sería mi estrategia para lograr hacerme notar en la dichosa plataforma.

Comencé mi búsqueda esperando encontrar inspiración, y ¡lo logré!. Encontré el perfil de ésta colega hace aproximadamente 2 meses, y a primera vista me encantó porque era muy similar a lo que yo quería para mi propia cuenta.

Me enganché con ella y comencé a ver todas sus publicaciones, stories y página web. Me gustó como todo lucía tan fresco y elemental, que fue como ver una representación de lo que yo quería hacer para mi propia marca.

Día tras día la observaba y la estudiaba, miraba las reacciones de su comunidad, los likes, sus seguidores y pensaba «¿por qué no puedo tener lo mismo

Estaba tan metida observando lo genial que se veía su página web y su perfil de IG que comencé a compararlo con lo que yo tenía..

Existe un hilo casi invisible entre la comparación y la inspiración.

En cierto punto tratas de convencerte de que no te estás comparando, pero en el fondo, muy en el fondo sientes ese malestar que te susurra lo opuesto. Es casi imperceptible pero allí está.

Y cada día que pasa vas alimentando ese sensación de desánimo porque sin darte cuenta, tu comparación está llegando más y más lejos; a tal punto de robarte la paz y de hacerte perder el norte.

Piensas que nada de lo que haces es suficiente para lograr lo que quieres, o ¿para qué esforzarse en hacer algo si otro ya lo está haciendo mejor que tu?.

Comienzas a sentirte como una impostora…

Al enfocar toda mi atención en revisar su perfil cada día, perdía tiempo que podría estar aprovechando de otra manera.

Con el pasar de los días me comencé a sentir desmotivada y era como ver en cámara lenta como me estaba desviando de mi camino.

Tenía ésta sensación de estancamiento que me iba envolviendo, haciéndome percibir que lo que yo tenía para ofrecer era poco en comparación a lo que ella ya estaba haciendo.

Te sientes menos

Pero eso no es todo.

La comparación es tramposa e injusta

Cuando te comparas con alguien no lo haces de manera igualitaria. Es decir, siempre escogemos comparar lo mejor de otros con lo peor de nosotros.

Es casi automático…

Pero pude lograr darme cuenta que algo no andaba bien conmigo por cómo me sentía. La intranquilidad que hacía eco en mi mente, y una opresión en el pecho que crecía en cada momento me robaban la paz.

Y ya no me quería sentir así. No quería permitir que aquello se hiciera peor (porque sí, puede volverse peor).

Un momento que le des a ese pensamiento para que le robe la tranquilidad a tu mente en esa primera oportunidad de comparación, es suficiente para hacerte perder el balance en otros aspectos de tu vida.

Todo se va desmoronando de a poco.

Verás, al compararnos negativamente con alguien más, desarrollamos desconfianza y baja autoestima.

Cuestionamos nuestra capacidad para lograr nuestros objetivos (cualquiera que éstos sean) y terminamos formando un círculo vicioso.

Tu diálogo interno se vuelve hostil, fallas en el cumplimiento de tu propio plan de acción, no cumples con las tareas que te habías propuesto, te descuidas, y te comienzas a llenar de excusas.

Y una vez que nos permitimos llenarnos de excusas, nos engañamos a nosotros mismos

Engañarnos es el peor autosabotaje que nos podemos hacer

Compararse con los demás no lleva a ningún lado

Compararse con los demás es un hábito que llevamos con nosotros a lo largo de nuestra vida, y muchas veces pasa desapercibido.

Es que es tan fácil dejarse atrapar por cómo lucen los resultados de otros, que nos hace desear lo mismo. Nos olvidamos del camino que hemos venido recorriendo y de todos los obstáculos que hemos sido capaces de vencer durante éste proceso de vida.

Y es lógico que creamos que es inevitable dejar de compararse pero, piensa y reflexiona sobre ésto por un momento….

¿De qué te sirve a ti compararte con una persona que tiene una vida completamente diferente a la tuya?

¿Cómo es que esa comparación influenciará de manera positiva en tu vida?

¿Cómo lograrás crecer si te comparas con X persona?

Tuve que hacer una pausa y analizar lo que estaba haciendo porque aquello no me estaba llevando a ningún lado.

Vivimos en tiempos diferentes

Cada ser humano es un mundo distinto. Por lo tanto, se rige por las mismas leyes del universo pero en tiempos diferentes para cada uno.

Mi momento no es el momento de ella, y tu momento no es el de tu hermana, o el de tu vecina, o amiga.

Simplemente estamos en tiempos diferentes….

En uno de esos cuestionarios de preguntas y respuestas de IG, alguién se interesó por saber el tiempo que le había tomado a mi colega el hacer un cambio en su vida.

Su respuesta fue el sacudón que necesité para abrir los ojos y volver a ver mi camino con claridad. ¡A ella le había tomado más de 7 años lograrlo!

Y yo me dejé deslumbrar por unos cuantos miles de seguidores, y cientos de likes

Es fácil compararse cuando solo vemos la portada

Pero eso ya no importa…

Lo que es de relevancia ahora es que con cada tropiezo viene un aprendizaje como parte de las lecciones de la vida para hacernos crecer.

No sólo aprendí que compararme me sabotea, también profundicé en que no lo sé todo, que no puedo controlarlo todo y eso ¡está bien!

Porque en su momento me sentía frustrada por no tener los conocimientos suficientes para hacer lo que hacía ella. Me dejé cegar por la perfección..

Afortunadamente siempre puedes volver a empezar, desaprender y aprender, crecer, experimentar, crear y soñar cada vez más alto: y eso es lo que más importa.

Si me hubiese quedado en cama lamentándome por sus éxitos, no estaría aquí escribiendo ésto.

Pero….

¿Cómo dejar de compararse con los demás?

Mantener la confianza en sí misma para evitar comparaciones sin sentido, requiere de mantener un enfoque en tu propio camino.

Vamos por la senda de la vida superando barreras, aprendiendo cosas nuevas, conociendo un poco más de nosotros mismos, abriéndonos camino para llegar a donde queremos estar.

Y en algún punto vamos a necesitar un poco más de claridad. Es entonces cuando decidimos mirar a nuestro alrededor y aprender de lo que otros hacen.

Pero es precisamente en éste punto donde hay que ser precavidos y no dejarse enganchar por los pensamientos saboteadores que surgen a primera instancia.


Entonces, ¿cómo puedo dejar de compararme con otros?

1) Reconoce que te estás comparando

Compararse es muchas veces un hábito involuntario que traemos enraizados. Pero una vez que tomamos conciencia de éste comportamiento, tenemos la oportunidad de tomar acción y darle un giro positivo a nuestra vida.

Puede sonar complicado, pero reconocer nuestros propios errores, nos abre las puertas a un nuevo mundo..

2) Recuerda dónde empezaste

Tuve que profundizar 2 años atrás para recordar donde inicié….

Hacer un recuento de mi vida desde que empecé ésta transformación hacia alguien mejor me ha hecho ver lo afortunada y valiente que soy por estar donde estoy HOY. ¡Y tú puedes hacer lo mismo!

Recordar tus inicios te da una buena dosis de realidad y motivación que te ayudarán a mantenerte orientada en el camino que estás siguiendo.

3) Eres única. No hay razón para compararse

Al compararte con los demás pierdes de vista lo que tienes que ofrecer al mundo de la manera como solo tú sabes hacerlo.

No hay 2 como tú. Por lo tanto, tu presencia aquí es importante porque eso significa que eres parte de un todo al igual que yo.

Y sin ti, ese todo ya no sería lo mismo…

Es complejo entenderlo, pero cuando lo aceptas, comienza a tener sentido.

4) Focalízate en lo que eres ahora

Recuerda lo que tienes hoy, piensa en aquello que te hace un ser único y especial, y enfócate en ello.

Evita pensar en lo que te hace falta porque aquello solo pondrá tu atención en la carencia.

Tus debilidades no te llevarán a ningún lado, más tus fortalezas te llevarán tan lejos como quieras llegar.

Concéntrate en todo lo positivo que tienes para ofrecer a quienes te rodean y al mundo entero. Confía en ti y en tus capacidades de lograr lo que sea que te propongas.

5) Pon la mirada en aprender

No pienses en otros como competidores, sino como colegas o compañeros de trabajo.

Al pensar en tus semejantes como tus rivales, te pone en una situación de competencia.

Honestamente aquello es una pérdida de tiempo y desgaste de energía porque eso significaría tener que pensar en que quieres mejorar por sobresalir ante los demás.

En un estado de competencia uno no busca aprender de los demás, sino que se busca sobresalir a toda cosa y quedarse con el primer lugar.

Cuando ves a los demás como competencia te estás asegurando de que solo habrá un ganador. Por lo tanto, te pondrás en una situación de tensión y defensiva constantemente; lo que posteriormente te causaría estrés. Adiós bienestar y paz.

Ver a los demás como tus colegas te pone en una posición neutral en donde quieres que les vaya bien, te alegras de sus logros, y aprendes lo mejor de ellos.

6) Limita el uso de redes sociales

Me atrevo a decir que el 90-95% de lo que ves en redes sociales son cosas fuera de la realidad.

La gente muestra sus vidas desde sus mejores ángulos.

Aquello nos podría dar la impresión de que llevan una vida perfecta, resuelta y sin ni una gota de problemas; lo que a su vez despierta en nosotros mensajes de «no estoy a la altura«, «no soy lo suficientemente buena«, «necesito tener más«

Exponerte demasiado tiempo a éstas plataformas sociales te debilitan y accionan mecanismos de defensas en ti que te mantienen alerta.

Piensas que aquellas personas no tienen defectos y que todo se les ha dado fácil por como lucen las fotos y sus vídeos (pero nadie tiene una vida perfecta. Cada quién tiene sus propias batallas).

Muyyy poco de lo que vemos en redes sociales es cierto.

Detrás de esa imagen perfecta, de esos miles de followers, detrás de ese vídeo bien montado hay un montón de esfuerzo. La mejor luz, horas y horas de trabajo con dosis de frustración, muchísimas capturas hasta obtener la fotografía o video adecuado; y Sin duda alguna, un sinnúmero de caídas…

Pero eso es algo que jamás vemos.

Limita tu tiempo en redes sociales y úsalas de manera inteligente. Úsalas para inspirarte y no para sentirte menos.

7) No busques la perfección

Cuando recién estás empezando un proyecto, tu emprendimiento, o algo nuevo a poner en marcha en tu vida; es normal querer verlo terminado (tal y como luce en nuestra imaginación), y muchas veces aquello nos sirve de tropiezo sin que nos demos cuenta.

En nuestra mente todo es perfecto y fácil, lo realmente complicado es cuando tomamos acción porque al moldear esas ideas en la vida real se torna frustrante, ya que las cosas no resultan como uno espera de buenas a primera..

Emocionalmente es un tanto engorroso desprenderse de la perfección. Pero debemos entender que equivocarse no es sinónimo de debilidad.

Somos humanos y no somos perfectos.

Nuestro éxito no depende de la perfección con la que hacemos las cosas. El éxito se trata de tener una buena actitud ante las dificultades y equivocaciones de tal manera que podamos aprender y crecer a partir de lo que creíamos imposible.


Compararse con otras personas es un punto clave a gestionar si queremos cultivar el amor propio.

A partir de allí puedes crear la vida que mereces vivir.

Y cuando te preguntes

¿Por qué debería dejar de compararme con otros?

Recuerda que

Compararse con los demás desencadena un suceso de situaciones que nos ponen en un punto crítico.

  • Compararse con los demás nos aleja de la posibilidad de seguir aprendiendo.
  • La comparación nos hace creer ilusoriamente que nuestra seguridad y resultados dependen de la «inferioridad» del otro. Te alivia saber que el otro está estancado
  • Compararse solo causa dolor y decepción porque siempre vas a ver lo mejor de otros VS lo peor de ti
  • Te llenas de resentimiento por los logros ajenos
  • Cuando te comparas pierdes la motivación y el control que tienes sobre tu vida
  • Compararse con los demás nos encierra en una cortina de humo que intoxica la perspectiva con la que nos miramos

Compararse con los demás

Vivir pensando que el otro tiene una mejor vida en relación a la nuestra, o pensar que no eres suficiente en tu trabajo, la escuela, en la vida misma; es la peor mentira que te puedes contar.

Todos tenemos ese algo único dentro de nosotros que nos hace especiales. ¡TÚ lo tienes!, solo debes aprender a mirarlo y acostumbrarte a enfocar la atención en tí para que puedas notarlo.

No dejes que la fascinación por la portada de un libro ajeno, te quite la oportunidad de seguir escribiendo tu propia historia…..


¿Cuántas veces no te has dejado de lado por creer que hay alguien mejor que tu?

¿Cuántas veces no dejaste de hacer lo que querías porque pensaste que ya había alguien más haciéndolo mejor?

Cuéntame tu historia en la cajita de comentarios de abajo, yo estaré gustosa de leer tu experiencia.

Comenta tu opinión o inquietud contactándome por mensaje directo, o encuéntrame en instagram donde comparto reflexiones diarias de amor propio, desarrollo personal, rutinas de ejercicios, y mi vida en su balance.

COMPARTE CON LOS DEMÁS ÉSTE MENSAJE Y ESPARCE TU GRANITO DE AMOR ANTE EL MUNDO

La única persona con quien tienes permitido compararte de manera positiva, y como parte de tu crecimiento, es con tu YO de ayer.


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